jueves, 3 de noviembre de 2016

La Formación Profesional en el sistema educativo

¿Alguna vez has pensado en realizar una Formación Profesional (FP) pero no has dispuesto de información suficiente? ¿Por qué ha mejorado la percepción social de la FP en los últimos años? Éstas pueden ser algunas de las preguntas que nos podemos formular en cuanto al presente y al futuro de la FP. Y es que las cifras hablan por sí solas. Enel año 2014, las ofertas generadas en España para titulados de FP superaron el 30%. En el curso 2015/2016, casi 800.000 alumnos se matricularon en alguna FP. ¿Las razones? La mejora en las condiciones laborales y salariales para los alumnos graduados en la Formación Profesional. Con esto, podríamos afirmar lo siguiente: España necesita más FP. Sin embargo, antes de decidir tirarnos a la piscina sin más, debemos de plantearnos una serie de cuestiones.

En primer lugar, decidir qué estudiar. En este aspecto, viene
intrínseca la definición de objetivos y metas. No se trata de realizar una FP porque sí, sino de valorar realmente si lo que quiero hacer se ajusta a mis valores y capacidades. Por ello, es muy importante elegir la familia profesional adecuada. En este enlace del Consejo de Asturias, nos podemos hacer una idea (gracias a la variedad de vídeos donde explican de manera muy gráfica cada familia) de las distintas opciones que tenemos dentro de la FP. Debemos recalcar la importancia de las metas. Hay personas en paro que deciden realizar una FP para reinventarse profesionalmente y hay personas con titulaciones universitarias que lo deciden hacer por especializarse. Tanto una como otra son válidas pero dependerán de los objetivos de cada un@.

En segundo lugar, localizar dónde hacerlo. Existe un link bastante recomendable sobre la FP del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. En ella podemos encontrar diferente información sobre la FP así como la ubicación para realizarlo. En este aspecto, debemos tener en cuenta la variedad de grados que hay dentro de la FP:

  • FP Básica: se necesita tener cumplidos los 15 años o cumplirlos en el año natural del curso y no haber superado los 17 años. Es imprescindible haber cursado el primer ciclo de la ESO o, excepcionalmente, haber curso el segundo curso de la ESO.

  • FP de Grado Medio:  para realizarlo se necesita estar en posesión de la ESO, o de un Título de Técnico o de Técnico Auxiliar, o haber superado el BUP, o título universitario o hacer superado la prueba de acceso a ciclos formativos de grado medio.


  • FP de Grado Superior: para realizarlo se necesita el título de Bachiller, o el título de Técnico Superior o Técnico Especialista, o haber superado COU, o estar en posesión de un título universitario o haber realizado la prueba de acceso a ciclos formativos de grado superior.


Por otra parte, no debemos olvidar el concepto de FP dual, que no se refiere tanto al grado de titulación sino al tipo de formación adquirida donde el alumno completa su aprendizaje en la empresa. Sin embargo, en términos globales, en España los alumnos que lo cursan no llegan al 3%, una cifra muy baja si lo comparamos con Alemania, donde el porcentaje supera el 60%.


Para que podamos avanzar en esta sentido, debemos romper con el estigma de la FP, así como generar un mayor compromiso entre centros educativos y empresas para poder adaptar la FP dual en nuestro sistema educativo.

lunes, 31 de octubre de 2016

¿Deberes si o deberes no? Esa es la cuestión

¿Debemos considerar como algo obligatorio la necesidad de que los alumnos realicen deberes en casa tras la jornada escolar? ¿Existe alguna ley que los profesores puedan sancionar a sus alumnos en el caso de que no realicen dichas tareas? Estas son algunas de las preguntas que muchos padres se plantean actualmente en relación a la cantidad de deberes escolares que deben realizar sus hijos en casa. Y es que, según un sondeo de Metroscopia para El País, el 61% de los encuestados consideraban que los deberes escolares que los niños deben realizar en casa son demasiados.

De acuerdo con la OCDE, en el año 2012, el número de horas
semanales que los alumnos españoles dedican a los deberes son de 6,5 horas siendo la media de la OCDE de 4,5 horas. Sin embargo, un dato curioso es que el país donde los alumnos dedican menor cantidad de tiempo a los deberes es Finlandia, ejemplo para muchos países por su sistema educativo y por los buenos resultados que obtiene en el informe PISA. ¿A qué puede ser debido esto? ¿Significa que a menor cantidad de horas semanales para los deberes, mayor rendimiento académico de los alumnos en la escuela?

En palabras de Jesús Salido, presidente de la Confederación de Asociaciones de Padres de Alumnos (CEAPA), "queremos respuestas para que las familias puedan solventar una cuestión que está condicionando sus vidas". De hecho, la CEAPA inició una iniciativa a través de una web, en la que pretendía un freno de los deberes en el mes de Noviembre. En esta misma línea, Eva Bailén, una madre de un niño de 10 años, inició una petición en Change.org, donde se plantea la racionalización de los deberes en el sistema educativo español. A día de la publicación de este post, lleva más de 200.000 firmas. 

En el año 2012, hubo una rebelión de padres en Francia por la cantidad de tareas escolares que sus hijos tenían que realizar después del colegio. Algunas de las posturas que defendían fueron las siguientes: los deberes causan tensiones entre padres e hijos al tener los primeros que ejercer como profesores; extensión innecesaria de la jornada escolar de los alumnos puesto que deben continuar sus tareas en casa compaginándolo, en algunos casos, con actividades extraescolares lo que provocaría un aumento del estrés; aumento de las desigualdades entre los niños que pueden contar con ayuda de padres y academias y los que no por cuestiones económicas o de incompatibilidad horaria; etc.

La racionalización de los deberes en nuestro sistema educativo no pasa por "eliminarlos" sino de "limitarlos". Obviamente, no podemos considerar de igual manera un alumno de primaria que uno de secundaria puesto que el segundo tiene un nivel de madurez y autonomía mayor respecto al primero. En este sentido, existe una regla conocida como la de 10 minutos, que implica el tiempo de dedicación de las tareas en función del curso (por ejemplo, 10 minutos en primero de primaria, 20 minutos en segundo, etc). Harris Cooper, profesor de la Universidad de Duke y uno de las personas que más ha investigado este tema, afirma que "los alumnos que hacen tareas parecen tener mejores resultados que los que no pero en cantidades adecuadas a su nivel de desarrollo". Sin duda, un aspecto a reflexionar.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Las consecuencias de la reválida

La Ley Orgánica 8/2013, de 9 de Diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE) ha sido la última ley educativa aprobada por las Cortes Generales. Dicha ley, más conocida como la Ley Wert, supone una serie de cambios transcendentales dentro del sistema educativo español como una mayor importancia de las asignaturas troncales u obligatoriedad de la oferta de enseñanzas cuya lengua vehicular sea el castellano. A pesar de no contar con el apoyo del resto de fuerzas políticas así como tener la oposición de varias Comunidades Autónomas, dicha ley sigue su curso constituyéndose, incluso, como punto negociador entre el actual Gobierno en funciones y el partido de Ciudadanos y Coalición Canaria.

Aparte de algunos cambios mencionados anteriormente, uno de los aspectos más polémicos de dicha Ley es la incorporación de la reválida. La reválida constituye evaluaciones finales para conseguir el título de Secundaria y Bachillerato, de tal manera, que los alumnos que finalicen sus ciclos educativos correspondientes (Primaria, Secundaria y Bachillerato) tendrán que examinarse de diferentes asignaturas para obtener cada título. Sin embargo, dependiendo del ciclo, cada prueba sería diferente:

  • Primaria:  la evaluación del ciclo de Primaria se realizará en el curso de sexto. Dicha prueba se dividirá en tres áreas: competencia lingüística, matemáticas y ciencia y tecnología. Además, cada evaluación incluirá situaciones personales, escolares, sociales, científicas y humanísticas en entornos próximos a la vida del estudiante. El resultado final se expresará en un informe con niveles de insuficiente, suficiente, bien, notable y sobresaliente y tendrá carácter informativo y orientador.
  • Secundaria: las pruebas se realizarán en el curso de 4º de la ESO y los resultados contarán con el 30% de la nota final ponderándose con las notas que el alumno haya obtenido a lo largo del
    ciclo. Si los alumnos suspenden, podrán repetirlo en una convocatoria extraordinaria. El examen se centrará en las materias troncales y evaluará competencias como comunicación linguistica, matemáticas, ciencia y tecnología, competencias sociales y cívicas o sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor.
  • Bachillerato: en este caso la reválida sustituiría a la Selectividad. Al igual que la Selectividad, la reválida tendrá un peso del 40% en la evaluación final siendo el 60% restante las notas que el alumno haya obtenido a lo largo del ciclo. El examen lo constituyen siete asignaturas obligatorias con cinco troncales (como Lengua y Literatura, Lengua extranjera o Historia), dos materias troncales de una modalidad y una específica. Al igual que en la ESO, también se contará con una convocatoria ordinaria y extraordinaria.
Después de esta revisión, podemos decir que lo característico de esta Ley es la incorporación de más evaluación no logrando un consenso político entre partidos y comunidad educativa, básico para un pacto de Estado por la Educación. En esta línea, se necesita también un consenso con los estudiantes siendo los protagonistas del cambio educativo. Hace pocos días, salió en los medios el caso de Isidoro Martínez, un estudiante de 14 años de San Fernando (Cádiz) que logró recoger 240.000 firmas contra las evaluaciones externas de la LOMCE. En palabras de Isidoro, "se sienten desmotivados y les aterra la idea de que, a pesar de un expediente brillante, tener que enfrentarse a un examen de todo o nada."

De acuerdo con un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) denominado Education at a Glance 2016, lleva a cuestionar la escasa relevancia de la educación presupuestaria del Gobierno en comparación con la media europea (5% frente al 3,9%). Y es que, en palabras de Jose Antonio Marina, "la educación no interesa". Quizás el estudio sirva para reflexionar de las necesidades de recursos esenciales para mejorar la eficiencia educativa que posibilite una mayor inversión en la misma y alcanzar el necesitado consenso entre las distintas fuerzas para lograr un adecuado pacto educativo por la Educación.

lunes, 22 de agosto de 2016

El deporte en la educación

El pasado 21 de Agosto finalizó la XXXI edición de los Juegos Olímpicos de 2016. Un acontecimiento que, como ya sabemos, se celebra cada 4 años siendo los próximos Juegos Olímpicos de 2020 en Tokio.  Por supuesto, no nos podemos olvidar de los Juegos Paralímpicos que se celebrarán también en Río de Janeiro a principios de Septiembre. Pero, ¿qué beneficios puede dar el deporte en la educación? En una edición de el país semanal, Pau Gasol (@paugasol) señala la importancia de liderar con el ejemplo. Como el propio Pau afirma, “el deporte no es sólo una actividad física, es también un potente instrumento de educación que enseña respeto, perseverancia, compañerismo”. Y si tan buenos valores se inculcan desde el deporte, ¿por qué no incluirlos en el sistema educativo?.

Precisamente tenemos un ejemplo en esta línea, como es la Fundació CET10, cuyo proyecto se centra en impulsar el deporte y el tiempo libre para favorecer el crecimiento de los niños y jóvenes. La consideración del deporte como vehículo socializador y
generador de cohesión entre los alumnos y las alumnas fomentando valores como el respeto y la tolerancia sirve como elemento de integración para los mism@s. Además, en palabras de Maite Doñágueda , “practicar una actividad nueva despierta nuevas habilidades, entusiasmo y curiosidad. El juego y el deporte consiguen esto, celebrar en equipo, reírse juntos, sentirse unido a los compañeros”.

Más ejemplos, los hemos visto en los reciente Juegos Olímpicos. Como las medallas logradas por Mireia Belmonte (@miss_belmont), Carolina Marín (@caro_marin2) quien es, por cierto, paisana mía, Ruth Beitia (@Ruthypeich) o Cristian Toro (@TORO_CT7) entre otras destacando que la mayoría de medallas han sido logradas por mujeres. Campeones y campeonas olímpicos que han demostrado humildad, compañerismo, perseverancia y trabajo. Ejemplos que no sólo se sitúan en el plano deportivo sino que, incluso, los podemos incluir en el plano personal y profesional para muchos de nosotros.

A partir de aquí, traslado una reflexión: ¿nos gustaría aumentar el número de éxitos en el deporte español?. Si nos fijamos en la clasificación general  en el medallero olímpico podemos ver como el ranking lo lidera Estados Unidos, país que, en los últimos juegos, siempre ha liderado el ranking en la clasificación olímpica. Si investigamos un poco más, en los anteriores Juegos Olímpicos, gran parte de los deportistas estadounidenses provenían de las universidades americanas siendo estas universidades las principales fuentes de los deportistas. Existe una evidencia de la gran inversión que realiza Estados Unidos para formar a sus deportistas en las Universidades ya que sus becas ofrecen beneficios personales, académicos y profesionales. ¿Podríamos ofrecer las mismas oportunidades y beneficios en España para nuestros deportistas olímpicos? No hablamos de aumentar el número de medallas, hablamos de transmitir los valores del deporte a la formación de las personas tanto para el presente como para el futuro.

La educación y el deporte deben ir unidos de la mano aunque es cierto que no todos reunimos capacidades para destacar en un deporte olímpico (aun existiendo una variedad de deportes) pero no podemos negar la evidencia de los beneficios de la práctica del mismo y del ejemplo que muchos deportistas nos dan.