lunes, 3 de agosto de 2015

Cómo ser creativo

Un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido”. Son tantas las frases que podemos encontrar en la red sobre la creatividad que sería imposible resumirlas todas en sólo post. En la educación, formación o incluso en los medios de comunicación se nos destaca la importancia de la creatividad y su valor como medida para combatir la crisis económica pero, ¿cómo se aprende a ser creativo? ¿Es lo mismo innovación que creatividad? Según Alfonso Alcántara (@yoriento), creatividad es generar ideas mientras que innovar es convertir una idea en una acción producto.  ¿Significa esto que todos podemos ser creativos y que la innovación está al alcance de todos? Para responder a esta pregunta, es necesario tener en cuenta una serie de factores.

En primer lugar, la capacidad de crear puede estar al alcance de
cualquiera de nosotr@s. Sin embargo, hay dos elementos que intervienen en su producción: la actitud y la memoria. Ninguna persona aprenderá a ser creativo con una actitud pasiva. Las alternativas son la pasión, actividad y motivación. Cada persona es capaz de expresar éstas alternativas a través del establecimiento de proyectos. El término proyecto adquiere una connotación especial puesto que el sujeto, a través de la fijación de metas, desempeña las acciones necesarias (búsqueda de soluciones, selección y evaluación) para alcanzarlas. El otro elemento es la memoria. La creatividad no surge de la nada, surge del conocimiento. Nuestra memoria es nuestra capacidad de almacenamiento. Por lo tanto, sin la posibilidad de analizar contenidos previos no resulta más difícil producir contenidos nuevos, como afirma JoséAntonio Marina.

En segundo lugar, la creatividad se potencia con los hábitos. En palabras de Fernando Trías de Bes (@ftriasdebes), una función 
activadora generará buenas ideas. Éstas prácticas la podemos ver 
en entornos empresariales. Google dedica entre un 15% y 20% de su actividad a impulsar la participación de sus empleados en la generación de nuevas ideas. Por lo tanto, el contexto también juega un papel esencial en el desarrollo de la creatividad. Las personas más creativas tienden a tener una red más amplia y variada de contactos. Ello les permite comparar múltiples puntos de vista de diferentes campos y aplicarlas a contextos nuevos. Sin embargo, aplicado en uno mismo, la constancia y la regularidad son los factores más importantes para el desarrollo de la creatividad. Éstas son, también, características de las personas más creativas.

Sabemos que la educación del talento no sigue una línea sino que la concepción del aprendizaje tiene una visión más global y en ella está incluida la creatividad

lunes, 22 de junio de 2015

La educación del cambio

¿Cuál será el modelo educativo que impere en la sociedad en los próximos años? ¿Hacia dónde debemos mirar para empezar a establecer un cambio educativo? Para responder a éstas preguntas, es necesario tener en cuenta el contexto socio-educativo que tenemos en la actualidad. En el año 2014, la tasa de abandono temprano en la educación en España era del 21,9% siendo la media europea el 11,1%. Por otra parte, teniendo en cuenta los índices de desigualdad que tenemos en España y valorando un estudio de la OCDE, las desigualdades en educación se terminan transformando en desigualdades salariales. Por lo tanto, si quisiésemos evitar el aumento de la desigualdad, la inversión en educación sería una medida para frenarla. 

En el año 2009, el Consejo de la Unión Europea estableció un
marco para la cooperación en el ámbito de la formación y educación. Dicho marco se centra en 4 aspectos fundamentales:

  1. Se debe facilitar el aprendizaje permanente debido al gran avance tecnológico y científico y la movilidad entre estados en el ámbito educativo.
  2. Los ciudadanos deben tener la posibilidad de adquirir las competencias clave, necesarias para desenvolverse profesionalmente en el nuevo contexto laboral.
  3. El acceso a la educación debe estar al alcance de cualquier persona independientemente de sus circunstancias socioeconómicas además de facilitar la participación activa en los procesos educativos de las familias y profesores. 
  4. Incrementar el espíritu emprendedor y la creatividad a través de nuevas metodologías pedagógicas que promuevan el desarrollo personal.
El origen de este marco radica en la necesidad de llevar cambios en el ámbito de la educación y la formación para adaptarnos al nuevo contexto educativo. La nueva realidad laboral necesita de personas con gran capacidad para la innovación y la creatividad. No sólo se trata de enseñar sino que los alumnos sean conscientes de las oportunidades que disponen gracias a la enseñanza como es la posibilidad de desarrollar un PROYECTO.

La educación del cambio comienza en las personas, en nosotr@s mism@s. Profesores y padres que ya están aportando su granito de arena para obtener resultados distintos. Ya he mencionado algunos ejemplos en otro post sobre lo que están haciendo algunos colegios e institutos para promover ese cambio. Como dice Jose Antonio Marina, en el proceso educativo hace falta la tribu entera y, con la participación de todos, podemos llevar a cabo proyectos que nos lleven a mejorar sin que nada ni nadie nos lo impida.


martes, 26 de mayo de 2015

El secreto del aprendizaje

Decía John Watson, "dadme un niño y haré de él lo que quiera, un ingeniero, un artista o un asesino". Quizás esta frase pueda ser un poco extremista pero viene a definir lo importante que es el proceso educativo. Y es que uno de los principales fines de la educación es que la persona alcance su autonomía. 

En primer lugar, el aspecto clave para alcanzar la autonomía es
la motivación. Y con ello, no me estoy refiriendo a una motivación espontánea sino a una motivación educada mediante la cual la persona construya su meta y establezca las estrategias necesarias (acciones) para poder alcanzarla. Sólo a través de éste método, la persona alcanzará su autonomía. En esta fase, adquiere una connotación especial el término proyecto. Como ya dije en otro post, la metodología basada en los proyectos conlleva una implicación del alumno en su aprendizaje y es un elemento esencial puesto que el individuo es capaz de otorgar un significado a su proceso educativo. Para llevar a cabo una educación motivada es necesario contar con los recursos educativos de los que disponemos hoy en día (Redes Sociales, Tecnologías de la Información y de la Comunicación, Web 2.0, etc) y, de qué manera, podemos aprovechar estos recursos para guiar al alumno en el proceso educativo. Aquí es donde aparece la motivación educada. 

En segundo lugar. para llevar a cabo este proceso, deberemos
seleccionar la metodología adecuada, es decir, las técnicas a utilizar durante el proceso de aprendizaje. Jose Antonio Marina, en su libro Los secretos de la motivación habla de 8 elementos que son: el premio (cualquier cosa asociada a una recompensa actuará como facilitador), la sanción (aumenta la probabilidad de que no se repita un comportamiento aunque no es eficaz para suscitar conductas deseables), el ejemplo (la imitación o el aprendizaje observacional es un recurso muy usado en el aprendizaje ya que, en ocasiones, se considera más fuerte que las reglas), la selección de información y cambio de creencias ( "poder" es la capacidad de un individuo de reducir la información que llega a un sujeto), el cambio de sentimientos (las emociones pueden despertar la curiosidad de una persona), el razonamiento (cómo podemos usar la argumentación para justificar nuestros pensamientos), el entrenamiento (el hábito simplifica los comportamientos) y la eliminación de obstáculos (las estrategias que establece el sujeto para alcanzar sus metas).

El secreto del aprendizaje es la motivación y, como dice @yoriento, motivación no es tener ánimos, motivación es tener motivos y son nuestras acciones las que nos van a llevar a los resultados que pretendemos. Para que el alumno logre dicho proceso es fundamental la figura del orientador y profesionales como @alb_del_mazo, @mabelvillaescus@CatherineLEcuye son ejemplos en los que fijarse. Hagamos de la orientación un instrumento mediante el cual la persona saque todo el potencial que lleva dentro.

sábado, 9 de mayo de 2015

El aprendizaje basado en proyectos

¿Qué elegirías, escuchar una clase de historia sobre la Transición Española durante una hora pegado al pupitre o desarrollar proyectos de investigación sobre la misma con otros compañeros a través de diversos recursos multimedia como vídeos o documentos? ¿Qué prefieres, volver del recreo y que te expliquen la teoría del origen de las especies de Darwin en varias sesiones o utilizar los recursos de la red y realizar una infografía sobre los momentos más importantes de dicha teoría? Preguntas similares han empezado a realizarse docentes de diversos centros educativos de todo el territorio nacional y han empezado a valorar los beneficios del aprendizaje por proyectos.

Algunos institutos, como el de Sils (Girona), han tomado muy en
serio este tipo de metodologías y están empezando a aplicarlas en sus aulas. ¿El resultado?, una mayor implicación por parte del alumnado en las asignaturas. En palabras de su directora, Iolanda Arboleas, "Queremos futuros ciudadanos que sepan relacionar aprendizajes, de adaptarse a los cambios, de innovar y de comunicar bien".  La metodología basada en proyectos conlleva una mayor implicación del alumno en su aprendizaje. El alumno otorga un significado a su estudio y lo relaciona con la realidad. Este punto es fundamental puesto que los alumnos, a lo largo de su vida, van a tener que ir resolviendo problemas reales y su implicación para llevar a cabo el desarrollo de diferentes proyectos es lo que le va a permitir adquirir destrezas y habilidades en la búsqueda de soluciones ante los problemas. No estamos hablando sólo de la adquisición de destrezas y habilidades en el área técnica sino, también, de trabajo en equipo y comunicativo.

Como aparece en una de las presentaciones de Fernando Trujillo (@ftsaez), "la educación en tiempos de crisis es compleja pero es una forma de responder ante esa complejidad". Cuando aparece la palabra proyecto en nuestra vida nos carga de energía para llevar a cabo cualquier actividad. Ello se traduce en la elaboración de un programa, una planificación y una organización en el plan de trabajo. Si queremos un cambio e innovación en nuestro sistema educativo empecemos a plantearnos retos nuevos que permitan que nuestros alumnos de hoy sepan afrontar el mañana.